El registro horario en una academia no es una formalidad para tener guardada una hoja por si algún día la pide alguien.
Es una obligación laboral. Y cuando hay una inspección, una reclamación de horas o una duda sobre la jornada real de un profesor, lo importante no es decir "lo tenemos en Excel". Lo importante es poder demostrar que el registro existe, es diario, identifica inicio y fin de jornada, se conserva y no se ha podido manipular después.
Aquí es donde Excel empieza a fallar.
No porque la ley diga literalmente "Excel está prohibido". La ley no va por marcas de software. El problema es más práctico: una hoja normal se puede editar, duplicar, perder, rellenar tarde, mezclar con otras versiones o guardar en el ordenador de una sola persona. Eso encaja mal con lo que el Ministerio de Trabajo describe como información fiable, inmodificable, no manipulable y trazable.
Para una academia con varios profesores, horarios partidos, sustituciones, clases online, sedes o cambios de última hora, el registro horario necesita ser algo que el equipo use cada día sin fricción. Si fichar es difícil, se acaba reconstruyendo a posteriori. Y un registro reconstruido es justo lo que peor defiende a la academia.
Qué exige la ley en España
La obligación principal está en el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores.
Ese artículo exige que la empresa garantice el registro diario de jornada. Ese registro debe incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de cada persona trabajadora.
También exige conservar los registros durante cuatro años y mantenerlos a disposición de:
- las personas trabajadoras;
- sus representantes legales;
- la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
La obligación se introdujo con el Real Decreto-ley 8/2019, dentro de las medidas contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo.
El Ministerio de Trabajo publicó además una guía oficial sobre el registro de jornada. En esa guía hay dos ideas especialmente importantes para academias:
- el registro debe permitir conocer la jornada real y facilitar el control de la Inspección;
- cualquier sistema debe proporcionar información fiable, inmodificable y no manipulable a posteriori, con trazabilidad y rastro fidedigno una vez registrada.
La ley no dice que todas las empresas tengan que usar el mismo sistema. Pero sí deja claro el resultado que debe conseguirse: un registro diario que sirva como evidencia real, no como una hoja decorativa.
Las multas no son teóricas
La Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social considera infracción grave la transgresión de las normas y los límites legales o pactados en materia de jornada, horas extraordinarias, descansos, vacaciones, permisos, registro de jornada y, en general, tiempo de trabajo.
Las infracciones graves se sancionan actualmente con multas de:
| Grado | Multa |
|---|---|
| Mínimo | 751 a 1.500 euros |
| Medio | 1.501 a 3.750 euros |
| Máximo | 3.751 a 7.500 euros |
El coste no es solo la sanción. Una academia también se expone a perder mucho tiempo reconstruyendo jornadas, revisando mensajes, buscando versiones de hojas y justificando horarios cuando ya hay una reclamación encima de la mesa.
El registro horario debe estar preparado antes de necesitarlo.
Por qué Excel o una hoja de papel se quedan cortos
Excel y las hojas de papel son habituales porque parecen sencillos: una tabla, nombres de profesores, día, hora de entrada y hora de salida.
El problema es que el registro horario no es solo una tabla. Es una evidencia laboral. Y una evidencia laboral debe poder defenderse si hay una inspección, una reclamación o una duda sobre horas trabajadas.
En la práctica, una hoja manual suele fallar por puntos muy concretos: se puede editar sin un rastro claro, se rellena tarde, se guarda en un ordenador o archivador concreto, no siempre está disponible cuando se solicita y obliga a reconstruir horarios, clases, sustituciones o ausencias a mano.
No se trata de tener una hoja. Se trata de tener un registro diario fiable, trazable y fácil de consultar.
La buena noticia: Clasbi se ocupa del registro horario por ti
Clasbi está pensado para que el registro horario deje de depender de hojas sueltas, versiones de Excel o recordatorios manuales.
El flujo es sencillo: cada profesor ficha entrada y salida desde el móvil, el registro queda guardado en el sistema y administración puede revisarlo o exportarlo cuando haga falta.
Así, el registro deja de ser una preocupación diaria y pasa a formar parte natural del funcionamiento de la academia.
Además, Clasbi conecta el registro horario con la operativa real del centro:
- Fichaje desde el móvil: el profesor no depende de recepción ni de una hoja física.
- Inicio y fin de jornada guardados: el registro conserva la hora concreta de entrada y salida.
- Revisión desde administración: el centro puede detectar olvidos, huecos o inconsistencias.
- Datos exportables: la información se puede extraer cuando haga falta revisarla o entregarla.
- Contexto de academia: el fichaje convive con profesores, clases, horarios, roles y asistencia.
- Uso diario sencillo: si el sistema es fácil, se usa en el momento correcto y no se reconstruye después.

Esto no significa que una herramienta sustituya el asesoramiento laboral. Cada academia debe revisar su caso con su asesor, su convenio y sus acuerdos internos.
Lo que sí significa es que Clasbi cubre la parte operativa que Excel o una hoja de papel suelen dejar mal resuelta: fichar de forma sencilla, guardar el registro, revisarlo desde administración y exportarlo cuando se necesita.
Si quieres ver cómo quedaría el fichaje en tu centro, cuéntanos cómo funciona tu academia y te lo enseñamos con tus profesores, horarios y reglas reales.
Nota: este artículo es una guía operativa, no asesoramiento legal. Para interpretar obligaciones concretas, convenios o situaciones laborales específicas, consulta con tu asesor laboral.



